MÁRMOLES: Esta roca de origen metamórfico conteniendo carbonatos y otros minerales que le dan su veteado y coloración característica a cada uno de ellos (blancos, negros, verdes, crema, rosados, marrones, celestes) registra su uso en épocas anteriores a Cristo. Generalmente trabajado con superficies brillantes las que resaltan sus características decorativas, las cuales se aplican en hall de edificios, muros y pisos de interior, este material clásico, noble y atemporal es uno de los elegidos al momento de distinguir un proyecto con un toque exclusivo de lujo y sobriedad. Se trabaja en espesores variables de 1 cm en palmetas de piso, 2cm en placas de revestimiento y vanitorios. Se mantiene con agua y limpiadores neutros, pudiendo encerarse o vitrificarse esporádicamente, según el gusto del usuario.